Montejaque
Historia de Montejaque | Historia de Montejaque |
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| viernes, 28 de septiembre de 2007 | |||||
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Montejaque,
cuyo nombre, Monte-Xaquez significa "montaña perdida", es de
origen árabe como lo demuestran sus intrincadas callejuelas.
Hubo
durante esta época una alcazaba medieval que daba una visión de gran
parte de la Serranía. Durante la ocupación árabe Montejaque gozó de una
notable importancia. Esta construcción desapareció completamente,
quedando sólo su nombre en la Finca El Castillo. Otro de los lugares
históricos de este municipio es el lugar conocido como "El Puente",
donde aún podemos ver los restos de un puente romano sobre el río
Campobuche.
Tras la reconquista a manos de los Reyes Católicos el pueblo fue entregado al Conde de Benavente al cual nombraron Señor de Montejaque y Benaoján dejando de pertenecer a los arrabales de Ronda. Más tarde durante el levantamiento del pueblo morisco de la zona en el siglo XVI, se produjeron varios atentados contra el alcalde morisco Mohamad Idriz, por simpatizar con las tropas cristianas. Por su valor y tesón se le concedieron tierras y una pensión de por vida.
Montejaque
también guarda historias para contar durante la Guerra de la
Independencia contra los franceses, como fue el enfrentamiento que
sostuvo el guerrillero José Aguilar contra las tropas napoleónicas en
el puente del río Gaduares el 20 de octubre de 1810; en esta contienda
participaron hombres de Montejaque, Benaoján, Atajate, Cortes de la
Frontera y Jimera del Líbar, sólo eran 250 personas en contra de casi
700 soldados franceses, a pesar de la inferioridad numérica salieron
victoriosos.
Al viajero, no se le puede escapar una visita a la iglesia de Santiago el Mayor, construida a principios del s. XVI y reformada durante el s. XVIII. Su principal estilo es gótico tardío, del que se conserva la bóveda de terceletes, que cubre el presbiterio.
Perderse por las estrechas calles que
componen esta población, típicamente andaluza, es un verdadero placer,
conservando la vitalidad de un pueblo moderno, pero con unas profundas raíces
que nos hacen viajar a épocas pasadas.
Mezclarse con sus tranquilos pobladores y conocer típicas historias es
algo que nadie debiera perderse.
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